“El riesgo de la reelección indefinida es enorme, debemos estar alerta”

Entrevista a Mauricio Rodas. Ex candidato presidencial por el movimiento SUMA

¿Qué reflexión le dejan los mensajes contradictorios que envió el oficialismo sobre la reforma constitucional para la reelección indefinida?
Preocupa que un tema tan delicado para la democracia se promueva solamente para cuestionar al Alcalde de Guayaquil (Jaime Nebot). Este es solo un pretexto para impulsar la agenda reeleccionista de Alianza País. Según Galo Mora, el presidente Rafael Correa no ha dicho que busca la reelección… Pero muchos de sus colaboradores sí, entre ellos la Presidenta de la Asamblea (Gabriela Rivadeneira).

¿Duda que Correa quiera reelegirse el 2017?
Eso es muy difícil de saber; responde a su fuero interno. Pero lo ocurrido en esta semana demuestra que al menos en una importante ala del oficialismo hay esa intención… Esto es una contradicción porque hasta hace poco, para el oficialismo, perpetuarse en el poder era algo malo. El 24 de mayo el mismo Presidente dijo que si después de 10 años de gobierno, Alianza País no crea relevos, es porque habrá fracasado.

¿No cree usted que más allá del enfrentamiento entre Correa y Nebot, lo que realmente le interesa al Régimen es acostumbrar a la ciudadanía a la idea de un presidente que se reelija permanentemente?
Quién sabe, después de lo que hemos escuchado esta semana cualquier cosa es posible. Lo lógico sería que si realmente tienen como agenda impulsar la reelección indefinida lo hagan con argumentos y no con pretextos.

¿Cabe abrir un debate sobre la reelección indefinida?
SUMA se ha opuesto desde siempre al abuso en la reelección por cuatro razones: porque afecta alternancia; porque abre la puerta a la concentración excesiva del poder en una sola persona generando un abuso en el uso de fondos públicos y recursos del Estado; porque se genera un estímulo perverso: gobernar pensando no en la próxima generación sino en la próxima elección; y porque la reelección indefinida afianza al caudillo y no a los relevos.

Si el oficialismo logra esta reforma, ahora o a finales del 2015, ¿la oposición será tomada por sorpresa?
Ni la oposición ni el país deben tomar este tema de forma desprevenida. Es un asunto demasiado importante para la democracia.

¿Qué capacidad de iniciativa puede tener la oposición para frenar una reforma de este tipo en la Asamblea?
Tal vez poca en la Asamblea, pero fuera de ella hay muchas voces y es fundamental que estas sean escuchadas.

¿A qué voces se refiere?
Estamos los dirigentes del movimiento SUMA, hay alcaldes y prefectos comprometidos. Están los gremios, las comunidades indígenas… pues en la Asamblea no hay capacidad para bloquear una barbaridad como esta.

¿Usted se siente el principal damnificado ante una reelección indefinida de Correa?
No, será la democracia ecuatoriana la damnificada. Veamos los ejemplos de otros países: Cuba, Venezuela o Zimbabue donde está Robert Mugabe que desde los 80 se vive reeligiendo. Ese país, que hasta hace un par de décadas era un ejemplo en África, ahora es uno de los más pobres y violentos. También están Konrad Adenauer en Alemania, Felipe González en España, Margareth Thatcher en Reino Unido, que estuvieron más de una década en el poder… Comparemos esos países con el sistema democrático que tiene el nuestro, que es muy débil. En España, Inglaterra o Alemania sí hay instituciones que ejercen verdaderos controles para evitar abusos. Esas instituciones no hay en el Ecuador. Recordemos los informes que misiones como las de la OEA señalan que en las últimas elecciones hubo ventajismo para el candidato oficialista. El riesgo es enorme y la ciudadanía debe estar pendiente de este debate donde está en juego muchas cosas.

¿Y si Correa es reelegido el 2017 con amplio respaldo?
Pensemos en que ese respaldo es producto también de la excesiva concentración de poder del Presidente, lo cual le permite usar y abusar de recursos públicos y del aparataje estatal para beneficiarse electoralmente. Usted habla de debatir los temas urgentes de la democracia, pero el país ha sentido que luego de las elecciones del 17 de febrero, la oposición ha apagado la luz.

¿Dónde están Guillermo Lasso o Mauricio Rodas frente a la aprobación de leyes como la de Comunicación, la reforma minera o el Código Penal?
SUMA no ha descansado un solo día. Estamos visitando todo el país, recorriendo cantón por cantón, fortaleciendo estructuras, agradeciendo el apoyo de la gente, ubicando nuevos líderes y debatiendo los temas urgentes en medios locales y de alcance nacional. Lo hecho desde visiones constructivas. SUMA, más que un movimiento de oposición, es de proposición que reconoce las cosas positivas.

¿Qué positivo ha hecho el Gobierno desde mayo?
El avance en las negociaciones comerciales con Europa.

¿Está seguro que esas conversaciones se concretarán?
Se ven avances, esperamos que se concreten. También hay cosas negativas donde el rechazo de SUMA ha sido frontal, pero tomando posiciones constructivas. Ahí está el gran papel que Ramiro Aguilar desempeña en la Asamblea, donde cuestiona y aporta. Mire el voto de rechazo a la Ley de Comunicación. Ese proyecto yo lo cuestiono frontalmente. Sin embargo, no hay una de demanda de inconstitucionalidad de SUMA contra esa ley; o una vigilia de cara a la explotación minera o acciones de rechazo al Decreto 16 que establece el control estatal a las organizaciones sociales… Estamos tratando de ocupar todos los espacios que nos sean posibles y a través de todos nuestros representantes; a diferencia de otros líderes políticos que dirigen sus organizaciones a control remoto y desde oficinas con aire acondicionado. Nosotros estamos recorriendo todo el país.

¿Cuatro años serán suficientes para construir una estructura partidista sólida?
Yo pienso que sí. Vamos a tener directivas en cada cantón para consolidar no solo bases, sino también un discurso nacional.

¿Alcanzarán a las elecciones seccionales de febrero?
Nosotros estamos optimistas con poner candidatos nuevos y lograr un buen número de concejalías, alcaldías y prefecturas . SUMA lanzó a Inés Manzano a la Alcaldía de Guayaquil.

¿Dada la polarización entre Correa y Nebot, cree que hay espacio político para ella? Por supuesto. La oposición que nosotros hacemos a la reelección indefinida no es solo para el Presidente de la República, sino para las autoridades locales. En Guayaquil hay que dar paso a figuras nuevas e Inés Manzano tiene la posibilidad de proponer el desarrollo de una ciudad realmente sustentable.

¿Si Manzano busca la Alcaldía de Guayaquil, Rodas irá a la Alcaldía de Quito?
Yo no estoy buscando candidaturas para el 2014; debo ser coherente con mi compromiso de consolidar una estructura nacional que sea la alternativa del futuro. Eso no quiere decir que no me preocupa lo que pasa en Quito; acá también debemos buscar una candidatura de unidad y yo debo ceder posiciones en función de otras opciones.

¿Cuáles, por ejemplo?
Prefiero no dar nombres.

¿Las encuestadoras no ven un candidato más allá de Antonio Ricaurte?
Ha surgido ese nombre o el de Esteban Paz, por ejemplo.

¿Ha hablado con ellos?
Sí, con los dos y con otros. A todos les he planteado la necesidad de unirnos para evitar la dispersión ante el oficialismo.

¿Qué temas deben debatirse en la campaña para la Alcaldía de Quito?
Esta ciudad requiere de un nuevo rumbo.

¿Cambiar de Alcalde?
Sí, hay que cambiar de Alcalde. En esta ciudad debe haber una planificación muy clara y adecuada: qué políticas queremos a mediano y largo plazos, pero sin dejar de resolver problemas urgentes como la seguridad y la vialidad. El proyecto del metro no está siendo planteado de manera clara. Pero hay un contrato en marcha y obras iniciales… Y también muchas dudas sobre la sostenibilidad del proyecto. ¿En cuatro meses será posible ofrecer al habitante de Quito un proyecto distinto? Estamos trabajando en la necesidad de crear una ciudad sustentable, donde de verdad se involucre el ciudadano. Ojalá esta visión impulse un candidato de unidad. Primero hay que identificar al personaje. Tenemos que ser optimistas porque este proceso electoral es diferente al anterior.

¿Por qué?
Aquí se juega la calidad de vida del ciudadano en su entorno, no la evaluación de Gobierno. Correa hará campaña con Augusto Barrera en Quito y Viviana Bonilla en Guayaquil. Espero que el CNE evite esos abusos. Pero más allá de ello, el votante sufragará pensando en los problemas de su ciudad. El Presidente puede ponerse el traje de campaña, pero eso no evitará que el ciudadano evalúe con su voto el mal desempeño de alcaldes de Alianza País como los de Quevedo, Cuenca, Riobamba o Quito.

¿SUMA haría alianza con Creo, que tuvo el segundo lugar en Quito, en aras de esa unidad que plantea? Este es un llamado a los ciudadanos y, por tanto, debe superar a los partidos y movimientos.

¿Por qué no hacerlo?
No he dicho que no; creo en el diálogo. Solo que la idea es construir una unidad desde una lógica distinta, que sea suprapartidista.

¿Si en este momento lo que el país demanda es el fortalecimiento de organizaciones políticas no es contradictorio que usted prescinda de ellas?
Yo estoy plenamente de acuerdo en tener partidos. Pero nosotros tenemos diferencias programáticas con Creo. SUMA es un movimiento de centro progresista y ellos están más a la derecha. Creo tiene el 25% de votos. Y Alianza País el cincuenta y pico… Pero insisto en que la unidad no necesariamente se consigue por alianzas solo con partidos, sino con grupos ciudadanos.

Ustedes se definen como progresistas, cuando parecen más bien liberales…
Si analizamos nuestros 23 puntos programáticos veremos que somos progresistas: buscamos el humanismo y el enfoque social, dejando atrás la vieja disputa izquierda-derecha para impulsar políticas de gobierno responsables como un antídoto a los autoritarismos y populismos de izquierda y de derecha, como lo fueron Hugo Chávez y Alberto Fujimori.

¿Y qué es Rafael Correa?
Tiene rasgos de populismo y autoritarismo. Ha tenido aciertos en el plano social, de salud, educación, discapacidades y de infraestructura pero también muchos errores, como su irrespeto a las libertades, al orden constitucional y su fracaso en la lucha contra la inseguridad, delincuencia, corrupción y el abandono del campo.

¿Desde esas tesis usted construye su rostro opositor?
La pluralidad de ideas construye la democracia. Debemos rechazar con frontalidad aquello en lo que no estamos de acuerdo, pero siempre aportando ideas, que construyan. Es nuestro derecho de hacer una política diferente.
Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/politica/MauricioRodas-reeleccionindefinida-RafaelCorrea-AlianzaPais_0_972502818.html

4 pensamientos en ““El riesgo de la reelección indefinida es enorme, debemos estar alerta”

  1. De ninguna manera es malo la reeleción
    porque no elegir a quien ha hecho muchho por este país
    lo unico que quieren estoy sufridores es terminar definitivamente con el Ecuador.

    Pero Rafael Correa jamas les dejará, él como presidente de lujo que tenemos los ecuatorianos no les dará ningún chance a nada

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